Leon Clef llega con ‘Bibliomancia’, una de las piezas más singulares del álbum, tanto por su origen como por su proceso creativo. A diferencia de otras canciones del proyecto, esta no nació desde cero con el artista sino a partir de una idea previa de su productor. La canción tomó forma en Circasia, Quindío, en su estudio ubicado en una finca rodeada de naturaleza. En medio de una residencia creativa donde ya tenían seis de las ocho canciones del álbum, surgió este último impulso creativo.
Más allá de su origen literario, ‘Bibliomancia’, es una canción que habla del fluir, del renacer y de la búsqueda interior: una exploración emocional que conecta con estados de transformación personal y contemplación. Es el resultado de un momento irrepetible: una creación espontánea donde la música, la literatura y la intuición se encontraron para dar forma a una pieza emocional.
«Desde el primer momento, el piano —profundo y envolvente— definió el carácter de la canción: una atmósfera misteriosa e introspectiva que marcó el camino. A partir de ahí, desarrollé la melodía de forma intuitiva, explorando distintas posibilidades hasta encontrar la que mejor dialogaba con la emoción de la pieza. El siguiente paso fue la letra, construida a través de un ejercicio de bibliomancia. Inspirados por el ‘Libro del desasosiego’ de Fernando Pessoa, comenzamos a buscar frases al azar que resonaran con la música. Entre los tres —mi productor, mi pareja y yo— fuimos hilando fragmentos, reinterpretándolos y dándoles una nueva vida dentro de la canción. Todo ocurrió en una sola noche: entre las 7:00 p.m. y las 2:00 a.m. compusimos la melodía, escribimos la letra y grabamos la canción», cuenta el artista.
A nivel sonoro, la canción abre con un piano que construye una atmósfera teatral y cargada de tensión. Sobre esta base entra una voz calmada, casi aireada, que contrasta sutilmente con la intensidad del entorno sonoro. El bajo cumple un papel fundamental, aportando profundidad y sostén, mientras las guitarras —más sutiles que estridentes— aparecen de forma precisa, acompañando cada momento con intención. Los teclados, a cargo de Cid Branco, son clave en la construcción de esta atmósfera, aportando capas que expanden el carácter emocional de la pieza. A lo largo de la canción emergen arreglos de cuerdas, como violines y chelos, que refuerzan esa sensación teatral que define la composición. Hacia el final, la voz gana fuerza y la intensidad general crece, llevando la canción a un cierre emocionalmente más potente.
El videoclip de ‘Bibliomancia’ nació desde una exploración visual del tiempo, el performance y la identidad, tomando inspiración directa de referentes como ‘Slow Hands’ de Interpol y ‘Hey Ya!’ de André 3000. Por un lado, el video retoma el juego temporal presente en ‘Slow Hands’, donde la manipulación de la velocidad genera una sensación cinematográfica particular sin perder el lip sync. Para lograrlo, se realizaron tomas en las que la canción se interpretaba a velocidades aceleradas —hasta tres veces más rápido—, lo que implicó ejecutar tanto la interpretación vocal como instrumental en ese ritmo. Posteriormente, en edición, estas tomas fueron ralentizadas, creando un efecto visual hipnótico que dialoga con la atmósfera introspectiva de la canción.
Por otro lado, el videoclip también se inspira en el concepto de ‘Hey Ya!’, donde una sola persona encarna a todos los integrantes de la banda. En ‘Bibliomancia’, este recurso se traduce en una puesta en escena donde Leon Clef interpreta todos los roles: guitarrista, bajista, baterista y cantante. A través de la edición, estas versiones conviven en un mismo espacio, construyendo una narrativa visual sobre la multiplicidad del ser y la introspección.
El video fue grabado en un teatro, un entorno que refuerza el carácter escénico y emocional de la canción. Esta elección no solo aporta una estética sobria y cinematográfica, sino que también conecta con la sensación íntima y casi ritual que transmite ‘Bibliomancia’. Dentro de este universo aparecen personajes con los rostros cubiertos, concebidos como parte fundamental del concepto visual del videoclip. Cada uno representa una fuerza distinta: el miedo, el ego y el deseo. Son presencias simbólicas, casi como sombras, que acompañan a Leon Clef e influyen en su universo musical, dialogando con su proceso interno y emocional.
El proyecto se realizó en colaboración con Juan Chinchilla y su equipo de Nave Tierra Films. Contó además con el apoyo del teatro de la Corporación Carantoña, así como de Camilo Betancourt y su equipo de trabajo. El vestuario estuvo a cargo de Mateo Rendón y su equipo, quienes diseñaron integralmente la propuesta estética del video. Los instrumentos fueron una colaboración de Arsenal Estudio. El resultado es una pieza que combina técnica, concepto y emoción: un juego entre el tiempo, la identidad y la percepción, que expande visualmente el universo de la canción.
«Con este lanzamiento busco, en primer lugar, impactarme a mí mismo: crear algo que realmente disfrute escuchar y que pueda compartir con orgullo, pero sin ego. Este lanzamiento también representa una evolución en Leon Clef, tanto en lo visual como en lo instrumental y vocal. Mi intención es transmitir el profundo amor que siento por la música y el arte, y convertir en sonido todas las ideas y vivencias que quiero compartir. Ojalá la canción logre conectar con otros y posicionarse como una propuesta relevante dentro de la música alternativa colombiana», cuenta.
La producción ejecutiva estuvo a cargo de Leon Clef, con producción musical de Pyngwi, quien ha trabajado con artistas como The Mills y Don Tetto, entre otros. La grabación fue realizada por Jorge Holguín Pyngwi en Momoto Residential Recording Studio (Circasia, Quindío, Colombia) durante abril de 2025, con la participación de los ingenieros de grabación Pyngwi y Andrés Lotte, quien también estuvo a cargo de la edición. La mezcla fue realizada por Jorge Holguín Pyngwi y la masterización por Jairo Alberto Sanz en Sanz Studios (Medellín, Colombia), reconocido ingeniero que trabaja de la mano con Toby Tobón, guitarrista de la histórica banda Ekhymosis. En cuanto a la interpretación, Leon Clef asume la voz principal, coros y guitarra acústica. La canción cuenta con la participación de músicos con trayectoria en la escena nacional: Marco Rodríguez ‘Mayeyo’, actual baterista de Manuel Medrano, en la batería; Daniel Cadena en el bajo, guitarrista en proyectos como el de Carlos Vives; Cid Branco en teclados; y Jorge Holguín Pyngwi en guitarras eléctricas y programación.
‘Bibliomancia’ hace parte del primer álbum de Leon Clef llamado ‘Viejos escombros’, un trabajo que reúne varias canciones guardadas y que tenían que ver la luz para poder trascender hacía nuevas letras y nuevos sonidos. Se espera que el disco vea la luz en su totalidad en el mes de mayo.
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