‘La Divinidad’, nuevo disco de Reyner, tiene un concepto que se divide en dos, primero una visión superficial que define a los artistas como un personaje que por su talento está en un pedestal donde es elogiado y solo disfruta del beneficio, siendo estos elementos narrados en la primera parte del álbum. El segundo es una visión profunda que tiene en cuenta que todos son humanos y buscan conexión con las demás personas. ‘La Divinidad’ es un viaje en el que al final se recuerda lo lindo que es sentir y lo lindo que es amar.
«La historia y el viaje que narra ‘La Divinidad’ se construyó en noches de composición, soledad, lecturas, escuchas y una búsqueda que no sabía que estaba haciendo, hasta que encontré una lectura budista que me ayudó porque decía que en el budismo la divinidad es un estado al que se llega recorriendo un camino en soledad, de autodescubrimiento, de enfrentar el ego y de ser más consciente y humano. En ese estado se es capaz de dar amor y de poder recibirlo», comenta Reyner.
El álbum le canta a la soledad, el desamor, el ego, la sensualidad, el sexo y el amor que es la fuerza que mueve al mundo. En esta disco, el artista habla con mucha honestidad sobre él.
«A través de mis historias, mis sentimientos y mis canciones narro mi propio camino hacia la divinidad; aunque para ser más coherente con mis ideas y creencias, el lugar al que yo llego se llama ‘El Paraíso'», agrega el músico colombiano.
Los sonidos que se exploran a lo largo del disco son el blues, el funk, el pop y el soul, teniendo como novedad la adición de arreglos corales basados en la música góspel y detalles que evocan el son cubano, sin embargo, el rock es una de las exploraciones sonoras más notorias del disco, teniendo mucha distorsión y solos de guitarra más agresivos.
«Es hermoso experimentar todas las emociones y los sentimientos que nos brindan las conexiones con otros porque, aunque a todos nos guste más lo dulce del amor, la experiencia es que la vida se compone de sentir todo lo que nos brinda y solo así disfrutamos con más gusto el amar», enfatiza Reyner, quien se inspiró en este disco en artistas y grupos como Marvin Gayé, Giveon, Jeff Buckley, Amy Winehouse, Alabama Shakes, Sade, Queen, Arctic Monkeys, Tino Drima y Lenny Kravitz.
‘La Divinidad’ de Reyner presenta en ‘La Elección’ un soul inspirado en ‘Just To Keep You Stisfied’ de Marvin Gayé y en ‘Oh Baby, Don’t You Loose Your Lip on Me’ de James Taylor. ‘Divinidad’ tiene todos los elementos sonoros, líricos y conceptuales del disco, es el inicio del viaje. ‘Las Memorias de Quien no Ama’ es una canción de fiesta, no es amor ni desamor, es cinismo puro con ritmo de funk y una base de son cubano. ‘Lucía’ es una canción de despecho y melancolía. ‘Libertad’ habla de la soledad aun estando rodeado de muchos cuerpos, musicalmente combina soul, funk y rock.
‘El Ascenso’ es una transición del álbum, al ser un arreglo coral sin letra invita al oyente solo a sentir y elevarse con la armonía de las voces. ‘La Pared’ es confrontación y habla de esas búsquedas internas, inseguridades, vacíos y miedos, con sonidos del surf rock. ‘Sola’ es una balada pop minimalista que explora la soledad desde afuera, contemplando desde una ventana a esa persona desconocida que también somos nosotros mismos. ‘Volver a ver el Sol’ habla del deseo de cercanía después de tanta soledad, es una canción optimista con el amor romántico. ‘El Sueño de su Piel’ es una canción romántica que habla de lo placentero que resulta rendirse ante el amor cuando se está listo para ello, combina blues, soul y rock. ‘El Paraíso’ es un soul que habla de cómo el amor y poderlo compartir con la persona amada se siente como estar en el cielo.
El focus track del disco es ‘El Paraíso’, una oda al amor. La canción transmite el anhelo, la ternura, la fuerza, el gozo y el cansancio placentero que produce el amor. Habla de una persona que siente estar en el paraíso cuando toca la piel de su ser amado, que olvida las fronteras cuando está con esta ella y que se siente suya, tanto que lo va a ser hasta que la muerte llegue para separarlos. Es una declaración de amor sin más, pero también es la manifestación de que se está tan listo para dar ese amor como para recibirlo sin reservas ni miedos.
«Mis expectativas con este álbum debut son que las personas puedan sentir cada canción como si fuera suya, que les pueda recordar alguna historia vivida, una situación que estén pasando o algún viejo sonido que les traiga a la memoria momentos felices. Quiero que el soul tenga más peso en la música del país ya que hay muchos artistas talentosos haciendo canciones increíbles en este género y que este álbum sea el comienzo de un camino increíble para mi carrera», puntualiza Reyner.
‘La Divinidad’ es un disco perfecto para escuchar cuando estás llegando a casa después de un día largo, porque eso significa que estás listo para emprender el viaje sonoro al que Reyner te está invitando y en el que te sentirás flotando en el cielo.
La portada del disco fue capturada y diseñada por La Mula Rusa. La imagen transmite la solemnidad y la soledad del cantante, dos elementos que complementan el concepto del álbum. La foto fue tomada en los estudios La Victoria de la ciudad de Medellín.
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